Desde que la descubrieron a los besos en un auto con Rupert Sanders, el director de "Snow White and the Huntsman", la actriz Kristen Stewart se hundió en una depresión debido al escándalo que esto desató en su relación con el también actor Robert Pattinson. Obligada a abandonar la residencia que compartían, dicen sus allegados que "está actuando como una adolescente con el corazón roto".
Aunque Kristen no se ha dejado ver en público desde que pidió disculpas a Pattinson por su infidelidad, lleva días sin cambiarse de ropa, ducharse o peinarse, según publicaron medios especializados en noticias de Hollywood. Al parecer, la actriz se pasa los días en remera y shorts, comiendo helado.
Si bien existieron llamadas entre ellos, todo parece indicar que, por ahora, la reconciliación es imposible al punto de que Stewart fue declarada persona non grata en la presentación de "Cosmopolis", la nueva película que protagoniza Pattinson. LA GACETA ©